jueves, 20 de marzo de 2008

20 de marzo

Recibo ayer un email tuyo, deseándome de "todo corazón que pase un feliz cumpleaños". Aunque ingenuamente lo esperaba, en realidad lo que pasa es que me hace daño y no lo entiendo. Son de esas cosas en las que nunca nos pondremos de acuerdo.Hace un mes me dices con tranquilidad que no me quieres y 3o días después de estar disfrutando tu libertad al deshacerte de la pesada carga que significaba nuestra relación, me escribes para desearme de "todo corazón un feliz día". No suena más coherente que cuando uno no quiera a alguién o a algo, simplemente lo ignore? Es pura cortesía?. Pura educación? Sentiste que si no lo hacías las niñas te iban a decir algo?.En cualquier caso gracias.

Y es entonces cuando pienso qué es lo que me hace falta de ti. Y claro, entiendo que me hace falta tu compañía, me hace falta tu presencia, me hace falta desayunar contigo,discutir contigo y por qué no decirlo,a pesar de tu desprecio por el tema, me hace falta tener sexo espoooooooooooradico contigo ( no digo hacer el amor porque para eso se necesitan dos y obviamente tu cabeza estaba en otra parte). Pero para no echarme carreta, todo eso lo podría resumir en una sola palabra: costumbre.

Sin embargo el desasosiego que a veces siento ( y para volver a ser sincero, cada vez con menos frecuencia) es el producto de algo mucho más profundo: Siempre te ame por encima de tus errores, siempre supe que eras imperfecta y así te quise con todo y mis propios errores. Como escribí en un día anterior, tal vez te quise tanto, te necesite tanto que me olvide de mi mismo, pase por encima de lo que yo quería como la mejor forma de saber que no te irías. Sin embargo, te fuiste, de cuerpo hace un mes, de mente hace tiempo y de corazón hace mucho rato. Tal vez si hubieras aceptado en su momento que ya tu corazón no me quería te hubieras ahorrado muchas penas, muchos odios, pero por encima de todo hubieras podido ser libre y realizar la vida que querias desde hace demasiado tiempo y hoy no te sentirías tan frustrada como dices que te sientes.

Sin embargo día a día me convenzo que ya no vas a estar más en mi vida. Y me alegra porque por lo menos yo tengo claro que ni tu no yo eramos en el último tiempo buena compañía para el otro. Algún día nos miraremos a la cara y ojalá seamos distintos y tal vez en ese momento volveremos a producir en el otro, cosquillas en el estomago y tendremos una nueva oportunidad.

Por lo pronto, tomaré las riendas de mi vida. Para eso guardaré para siempre mi amor por ti, mi costumbre por ti. El día que te vuelva a querer ,que no lo descarto,será con un amor distinto, un amor nuevo y será porque los dos hemos logrados ser personas diferentes.

No hay comentarios: