Este blog lo cree para hablar de todo un poco y hay un tema que siempre estuvo presente y que queramoslo o no, fue un tema que marcó nuestro matrimonio.: Sexo.
Nunca fui una persona de muchas novias, ni siquiera en época de universidad. Además , mis oportunidades de tener sexo un fin de semana o sin que mediara algún tipo de compromiso, no abundaban. Tuve pocas relaciones así, pero no me gustaban. Así pasó el tiempo. Hoy a la distancia pienso que tal vez si hubiera sido menos trascendental....
Pero bueno, apareciste tú y me enamore. Eras tal vez lo que siempre había buscado. Te desee desde el primer día pero solamente hasta un tiempo después, tuvimos relaciones.Fue después de un bazar en tu colegio, algo rápido, nada especial para ser sincero, pero para mi fue algo revelador porque era la primera vez que creia estar haciendo el amor y no solamente teniendo sexo. Luego, como algo premonitorio aparecieron las excusas. Solamente volvimos a tener relaciones en nuestra noche de bodas. Lo había idealizado tanto que si lo miramos en el tiempo, pudo ser por lo menos patético, el hacerlo tal vez por compromiso una vez, y quedarnos dormidos en pleno hotel Tequendama.
Mirandolo en perspectiva y en forma desapasionada, creo que siempre tuvimos miradas diferentes: Será que el tema para mi era una obsesión? Será que a ti no te gustaba? Será que te pedía mucho?, Será que te daba poco? O será más bien que tardamos tanto tiempo en entender que lo que sentiamos el uno por el otro no era lo mismo y que por eso frente al sexo hablabamos lenguajes tan diferentes?
En este tiempo de reflexionar, he pensado si lo que en verdad sentías por mi era verdadero amor ( es decir pasión, ternura, cariño, amistad, comprensión, etc) o que ese sentimiento también se te refundía por una especie de agradecimiento o no sé como llamarlo por haber llegado a tu vida en un momento especial luego de la muerte de tu mamá. No estoy diciendo que no me amaste. Estoy diciendo que en ese amor tuyo unas cosas pesaban más que otras y así se fueron extinguiendo: Primero te perdí como pareja, luego como compañera y por último como amiga.
¿Sentías verdadera pasión, ese fuego que te empuja a complementar la relación diaria de la vida cotidiana con el hacer el amor con la persona que dices amar, en cualquier momento, en cualquier lugar, con cualquier excusa y no solamente esperarlo ? Siendo sinceros, ese fuego nunca existió, tal vez eran rafagas que iban y venían y lo peor es que yo me conforme. Me daba tranquilidad saber que estabas ahí, que esporádicamente teníamos relaciones y que siempre ibamos a estar juntos.
Finalmente termine por entender que fui un tipo aburrido, incapaz de despertar en ti una verdadera pasión hacia mi .Tal vez por mi ego pensé que mi sola presencia bastaba para ti, como la tuya bastaba y era suficiente para mi. Cuadriculado y radical como soy nunca busque ni acepte sexo con nadie que no fueras tú por la siempre razón que pensaba, pienso y creo pensaré que el sexo para mi es solamente hacer el amor, es decir con la pareja que se ama. Si me hubiera gustado el sexo por el sexo no hubiera desaprovechado oportunidades como las que tuve en Editora Cinco, en Bavaria y en la Universidad donde era realmente fácilcuando era profesor. Pero siempre estabas tú.
Sin embargo, ese tema siempre fue un tema difícil entre los dos, aunque a la larga creo que ambos teníamos razón: tu porque decías que yo no hacía lo suficiente, que no lo alimentaba y yo, porque sentía que siempre era forzado, que siempre era una especie de premio que me dabas.Era obvio que siempre queria hacer el amor contigo,(es que incluso cuando tu no querías ,me satisfacía yo sólo, pero pensando en ti) pero no me di cuenta que no era deseable para ti, que simple y llanamente no desperte en ti ese fuego, esa pasión. Hoy con toda seguridad y con la mano en el corazón, si te preguntaras qué me gustaba a mi, cómo me gustaba, qué prefería, no sabrías qué contestar y si lo sabes alguna vez lo intentaste?.
No voy a negar que tuvimos momentos lindos y especiales en cuanto este tema. Aunque fueron muchos, recuerdo especialmente los meses previos a que quedaras embarazada de Manuela. No sé porque extraña razón se despertó en ti un gran "apetito" por el sexo y hasta hoy no sé si la razón era que en ese momento pasaban cosas por tu cuerpo o simplemente querías quedar embarazada. Luego del nacimiento de Manuelita, todo volvió a la normalidad: yo queriendo, tu dejando. Era tan pero tan programado el tema que una caja de tres condones que comprabamos en el mercado nos alcanzaba para un mes y hasta más. Aquí hay una anécdota que nunca te conté y que tiempo después logré entender. Como yo era tan previsivo, tenia entre mi cajón una cajita de condones de repuesto. Por arte de magia un día se desapareció sin ninguna explicación y tiempo después supe en lo que tú estabas.Ahí lo entendí. Era algo alucinante y desconcertante porque en esa época eras tan fria y calculadora que estando en lo que estabas, no tenías problemas en tener relaciones conmigo tambien, tal vez el mismo día, oliendo a él, y con seguridad pensando en él.
Luego de eso todo terminó por cambiar, aunque todo siguió igual. Creelo o no, te perdone, aunque hoy sé que el proceso nunca estuvo completo. En medio de mi inseguridad, tu apatía hacia mi, tu falta de pasión, me fui por la explicación fácil ( tal vez no la que era pero si la fácil para mi) . No sentias pasión porque estabas pensando en otro, era lo que yo pensaba para mis adentros, más cuando nunca hubo alguna explicación de tu parte. Aunque hoy no sé si eso era cierto, lo realmente de fondo y que no me daba cuenta, era que mi forma de ser, mi sola presencia, no bastaba para despertar en ti verdadera pasión. Tal vez cariño, tal vez aprecio, tal vez costumbre, pero pasión, tienes que aceptar que no sentías o que yo no lograba despertarla.
En resumen, podría decir que en todo este tiempo tuvimos el sexo que nos merecimos. Es decir que nos amamos, nos quisimos pero frente al tema nunca hablamos el mismo idioma. Tu porque creias que yo no hacía lo suficiente y yo porque siempre quería más.
Como ves no es que yo fuera un loco obsesivo con el tema, ni que te quisiera tener amarrada a una cama. Simplemente queria amarte porque eras la mujer de mi vida y yo si sentia verdadera pasión.En lo que me equivoque es que tal vez nunca logre ver que para ti eso no era suficiente.
Tal vez si la pasión hubiera sido la misma, tal vez si yo hubiera logrado despertarla, tal vez si yo te hubiera hecho vibrar, tal vez si tú... ( eso es algo que solamente tu sabes). Aún recuerdo con mucha nostalgia una canción que me dedicaste la primera vez que hicimos el amor. El coro decía " ... ven devórame otra vez"...
domingo, 23 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario